Riesgo de terrorismo y seguros

¿Qué es?  La ley Terrorism Risk Insurance Act (TRIA) (Ley de Seguro contra el Riesgo del Terrorismo) fue diseñada para estabilizar el mercado del seguro de propiedad y accidentes después de los ataques terroristas del 11 de septiembre. TRIA creó un programa federal de reaseguramiento contra el terrorismo para asistir como fondo federal para el seguro contra el terrorismo en caso de futuros ataques terroristas. La ley requiere que el gobierno federal cubra 90 por ciento de las pérdidas relacionadas con el terrorismo, hasta un total de $100 mil millones una vez que las pérdidas reaseguradas alcanzan ciertos niveles de activación. Las aseguradoras, mientras tanto, tienen que ofrecer cobertura contra el terrorismo a los titulares de pólizas comerciales a cambio del fondo federal del gobierno. TRIA se aplica únicamente a los riesgos de la propiedad comercial y accidentes.

La ley TRIA fue promulgada como una medida temporaria para ayudar a estabilizar la economía después del 11 de septiembre. La ley originalmente tenía un vencimiento programado para fin de 2005. Sin embargo, el Congreso aprobó una prórroga de dos años y TRIA ahora tiene fecha de vencimiento el 31 de diciembre de 2007. La industria del seguro alentará al Congreso a aprobar una extensión más o a implementar un programa permanente para asegurar que el seguro contra el terrorismo esté disponible, antes del vencimiento de la ley TRIA.

Un informe del Tesoro indica que TRIA ha funcionado bien, pero no debe ser permanente. Algunos miembros del Congreso están de acuerdo con este informe. Otros apoyan una extensión permanente de la Ley. El Congreso espera debatir este tema en 2007.

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¿Por qué es importante? El terrorismo es un riesgo inasegurable a menos que existan límites para protegerse contra la exposición al terrorismo catastrófico. Es necesario un fondo federal para brindar cobertura por las pérdidas sufridas como consecuencia del terrorismo, por encima de la capacidad que el seguro privado y los mercados del reseguro puedan aplicar.

El seguro tiene un rol importante en nuestra economía al ayudar a las personas a recuperarse de lo inesperado. En ese respecto, la Ley es buena para la nación, buena para la economía y buena para clientes comerciales.

TRIA no causa un impacto en State Farm tanto como en otras aseguradoras, porque TRIA no se aplica a los seguros en líneas personales, tales como viviendas y automóviles, los cuales constituyen las participaciones más grandes de nuestro negocio. Además, nosotros no aseguramos el tipo de negocio para el que fue principalmente diseñado a cubrir el proyecto de ley, tal como grandes edificios comerciales y proyectos de construcción. El negocio comercial de State Farm está centrado en negocios más pequeños y organizaciones que tienden a expandirse geográficamente en lugar de estar concentrados en una área.

¿Qué dicen los demás?  Ha habido debate acerca del rol apropiado de las aseguradoras privadas en cuanto a proveer seguro contra el terrorismo. Los opositores de TRIA reclaman que este programa federal es un "rescate para las compañías de seguro en dificultades" o que su existencia impide el desarrollo de alternativas del sector privado.

En el estudio de evaluación de la ley TRIA del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, la evaluación del Tesoro afirma el rol positivo en la estabilización de la industria privada del seguro y reconoce los desafíos que permanecen en el mercado del seguro contra el terrorismo. El informe sin embargo sugiere que TRIA ha cumplido su propósito como programa de transición y que una extensión de la ley puede dificultar el desarrollo de un mercado privado para el seguro contra el terrorismo.

H.R. 2701, “Terrorism Risk Insurance Revision and Extension Act of 2007” (La ley de revisión y extensión de Seguro contra el Riesgo del Terrorismo) actualmente se encuentra ante el Congreso. Esta legislación extendería el programa del seguro contra el terrorismo por 10 años. Además, el proyecto de ley incluye una controvertida provisión bajo la cual las empresas que ofrecen pólizas comerciales cubiertas por el programa de seguro contra el terrorismo, tendrían que tener disponible una cobertura nuclear, biológica, química y radiológica (NBCR, por sus siglas en inglés) para sus titulares de póliza. La Asociación Nacional de Compañías de Seguros Mutuos (NAMIC, por sus siglas en inglés) y la Asociación de Aseguradoras de Accidentes y Propiedad de América (PCI) se oponen fuertemente a esta provisión de NBCR ya que requieren que la cobertura sea provista para riesgos no asegurables. A esto también se opone la administración de Bush, como una expansión poco sensata del programa de seguro contra el terrorismo. Queda esperar a ver que pasará con este proyecto de ley y su controvertida provisión NBCR cuando la legislación sea considerada en el Senado.

Más información

Riesgo de terrorismo y seguros informe oficial del Insurance Information Institute

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¿Cuál es la posición de State Farm? State Farm apoya la extensión de la ley TRIA. Existe la necesidad de un mecanismo para manejar los riesgos del terrorismo para poder mantener la estabilidad dentro de la industria del seguro y de la economía.

Sin embargo, State Farm se opone a una provisión que requiera a las compañías ofrecer pólizas comerciales cubiertas por un programa de seguro contra el terrorismo para que haya disponible una cobertura nuclear, biológica, química y radiológica (NCBR) para los titulares de pólizas.

Estamos de acuerdo con el Secretario del Tesoro, John Snow, que la ley TRIA ha funcionado según lo planeado. Sin embargo, no hay evidencia para respaldar la sugerencia de que una caída de la ley TRIA aliente el desarrollo del mercado privado de seguros contra el terrorismo. No hay modelos creíbles para predecir con precisión las actividades terroristas y por lo tanto, no hay medios para cuantificar con credibilidad y poner un precio al riesgo del terrorismo.

Aunque algunos desastres pueden ser tratados hasta cierto punto por el mercado privado del seguro, existen ciertos riesgos, como la actividad terrorista, que por su naturaleza es tan enorme o impredecible no puede ser cubierta por el mercado privado del seguro. Como no es posible estimar las pérdidas ocasionadas por la actividad terrorista con ningún grado de confianza, tampoco es posible cuantificar de manera creíble y poner precio al riesgo del terrorismo. Sin la asistencia del gobierno federal para protegernos contra la catastrófica exposición al riesgo del terrorismo, el terrorismo continúa siendo un riesgo no asegurable.

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