El robo de automóviles tiene nuevas facetas, pero este viejo delito sigue siendo un gran problema

El delito contra la propiedad más caro
Nueva meta: las bolsas de aire
Asunto de baja prioridad
Sistemas de información mejorados
Arma importante de la ley federal
Dispositivos retrasan a los ladrones
NICB® VINCheckSM

El sargento de policía vio el Buick blanco robado justo adelante, pero el conductor también lo vió. El auto robado embistió al auto policía y escapó a gran velocidad. Mas tarde, otro oficial trató de bloquear al Buick; pero saltó el borde de la acera y siguió 100 pies a lo largo de la acera antes de que un tercer oficial detuviera el auto robado con éxito.

¿Quién era este conductor corajudo? ¿Un ladrón veterano de autos con antecedentes de doble?

No precisamente. Se trataba de un niño de 12 años de sexto grado. El auto que tomó ya lo había robado alguien más y lo había abandonado, pero muchos muchachos adolescentes saben cómo entrar en el auto, encenderlo sin tener la llave y robarlo.

"No digan delante de mí que los ladrones de autos son jóvenes que quieren dar una vuelta y divertirse", dijo un oficial de policía de Newark, N.J. al New York Times cuando hablaban del caso recién descrito. "Porque no tiene nada de divertido que un niño de 12 años conduzca dos toneladas de acero en medio de una multitud de personas inocentes".

Pocas millas al sur, una mujer de Maryland perdió su auto y su vida, al ser la víctima de una forma particularmente despiadada de robo de autos; la policía afirmó que "robo a mano armada" es una descripción más precisa. Se la denomina "carjacking".

Los ladrones forzaron a esta mujer del asiento del conductor, pero quedó atrapada en el cinturón de de seguridad. Entonces ellos se fueron en el auto arrastrándola una milla y media al lado del auto antes de que finalmente se detuvieran para poner a su pequeño bebé al costado de la carretera.

La indignación del público por esta tragedia incitó al Congreso a aprobar un importante proyecto de ley antirrobo de automóviles. Pero estas dos nuevas caras del robo de autos, los preadolescentes como ladrones y el robo de vehículos a través de la intimidación, no representan sino dos nuevas formas de cometer un delito que se ha perpetrado desde que Henry Ford revelara su coche sin caballos.

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El delito contra la propiedad más caro
Aunque disminuyó considerablemente durante la década de 1990, el robo de vehículos motorizados sigue siendo el delito contra la propiedad más caro en los Estados Unidos.

En 2000, de acuerdo al FBI, los ladrones robaron alrededor de 1.165 millones de vehículos por un valor total de $7.8 mil millones, mayor de los 1.147 vehículos valuados en $7.0 mil millones en 1999. En comparación, en 1991 hubo alrededor de 1.7 millones de vehículos robados con un valor total de $8.3 mil millones.

Aunque también ocurre en las áreas rurales, el robo de autos es principalmente un problema urbano. Un estudio anterior realizado en 2001 por el National Insurance Crime Bureau (NICB®) reveló que las cinco áreas metropolitanas con mayor índice de robo de vehículos son: Phoenix, Miami, Detroit, Jersey City, N.J. y Tacoma, Washington. Pero aunque los residentes de los estados rurales puedan sentirse relativamente seguros de los ladrones de auto, ningún lugar, ni auto, está exento.

El robo de vehículos se ha transformado en un gran negocio. Un estudio realizado en 1995 por el NICB® señaló que en 1970, alrededor del 75 por ciento de los vehículos robados se utilizaron para transporte, en otras palabras para dar una vuelta y que la mayoría fueron recuperados poco después.

Pero para 1994 la situación había cambiado radicalmente. Sólo 18 por ciento de los autos robados recuperados no tenían daño aparente, lo que indicaba que tal vez se habían utilizado sólo para transporte. Del resto, 31 por ciento se habían desmontado; 31 por ciento fueron destrozados o les faltaba partes; 16 por ciento estaban destruidos; y 4 por ciento fueron incendiados o inundados.

Esto pone de manifiesto el hecho de que hoy la mayoría de los autos son robados por personas que están en el juego del robo por dinero. Como las partes de autos valen más en conjunto que un auto intacto, muchos autos robados se envían a los desarmaderos de autos. Estos desarmaderos se especializan en desmontar autos, deshaciéndose de las partes identificables y vendiendo otras a través de una red nacional. Los desarmaderos de autos pueden satisfacer la demanda de partes más rápidamente y típicamente a menor precio que los vendedores de partes legítimas.

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La nueva meta: las bolsas de aire
Los ladrones siempre han buscado partes específicas de los autos, como radios y tapas de ruedas, pero en los últimos años han desarrollado un mercado negro para un dispositivo de seguridad cada vez más importante, la bolsa de aire. Cada vez que una bolsa de aire se despliega en un accidente, debe ser reemplazada. Un ladrón puede robar una bolsa de aire y venderla a un precio bajo, digamos $200 , al propietario sin ética de un taller de reparaciones, quien después le cobra al cliente el precio estándar por una bolsa de recambio, tal vez $1,000 o más y obtiene una ganancia considerable. El NICB® estima que se roban al año 50,000 bolsas de aire valuadas en $50 millones aproximadamente. State Farm estima que cuando todos los autos tengan bolsas de aire, el robo de estos dispositivos puede costarle a las compañías de seguro y a sus clientes entre $127 y $253 millones al año. State Farm está trabajando con los fabricantes de autos y los proveedores de bolsas de aire para hallar soluciones al problema del robo.

Algunos autos son robados a pedido. El ladrón busca una marca y modelo específico (incluso tal vez el color) y lo entrega a un cómplice que lo vende.

En los últimos años, el comercio de exportación se ha convertido en un factor importante en el robo de vehículos. El NICB® calcula que alrededor de 200,000 vehículos robados (aproximadamente 1 de cada 6) se exportan de forma ilegal, se envían por barco al exterior o se los conduce cruzando fronteras estatales e internacionales. Los vehículos más nuevos y más caros, tales como los lujosos sedanes y vehículos utilitarios, son los objetivos más probables de robos. En muchos países, a menudo los autos lujosos se revenden por hasta cuatro veces su valor en EE.UU., informa el NICB®.

El comercio de exportación explica por qué dos tercios de las 25 áreas metropolitanas que tienen los índices de robo más altos, tienen vínculos directos con áreas internacionales de exportación, tales como puertos o fronteras cercanas, según datos del NICB®.

Por lo general, los vehículos que más se venden, tales como el Honda Accord y el Toyota Camry, encabezan la lista de robos en términos de cantidad. Pero el NICB® informa que casi un tercio de los 50 vehículos que se robaron más comúnmente en 1999 fueron los vehículos deportivos-utilitarios, camionetas y mini-furgonetas. Desde el punto de vista de seguros, algunos autos lujosos, tales como los Mercedes y BMW, están entre los que tienen mayores pérdidas generales, según el Highway Loss Data Institute. Aunque los autos más recientes se pueden robar con la idea de revenderlos, el NICB® afirma que los ladrones apuntan a los autos antiguos por el valor de sus partes.

El carjacking, parte robo a mano armada, parte robo de auto, ha cobrado la atención nacional en años recientes como un delito alarmante, particularmente feo. Los ladrones, por lo general portando un arma, se acercan a los automovilistas en las vías de acceso, en los estacionamientos o en los semáforos y los obligan a salir del vehículo y después se llevan el auto. Algunas veces el conductor es lesionado o incluso asesinado. Los motivos de algunos de los asaltantes de autos son los mismos que los ladrones de autos: robar un auto para venderlo intacto o a un desarmadero. Otros, actúan como parte de las actividades de una pandilla, o para conseguir un auto y cometer otros delitos. Aproximadamente hay 49,000 tentativas de carjackings por año y cerca de la mitad tienen éxito, de acuerdo a las estadísticas del U.S. Bureau of Justice Statistics.

Pero cuando se denuncia el robo de un auto, el delincuente no es necesariamente alguien que le roba a un inocente propietario. El NICB®, el cual investiga los robos de autos y ayuda a las compañías de seguro a poner fuera del negocio a los ladrones, señala que algunas denuncias de robo de auto son fraudulentas. Los aseguradores son el blanco de varios tipos de ardides:

  • Autos de "papel". El experto en fraudes obtiene el seguro de un auto que en realidad no existe, después lo denuncia robado y cobra el pago del reclamo. Esto se puede realizar, por ejemplo, cambiando el VIN (número de identificación del vehículo) y el título de un auto recuperado o robado, a un auto prestado o alquilado por el tiempo suficiente para obtener un seguro, tal vez de varias compañías.
  • Abandono del propietario. Un propietario sin escrúpulos contrata a alguien para que "robe" su auto por sus partes y así el propietario puede cobrar el seguro del mismo. O el propietario simplemente puede abandonar el auto en la calle esperando que sea desmontado o robado, después lo denuncia robado a la policía y al asegurador. El propietario puede inventar una lista de artículos caros que fueron "robados" con el auto, como palos de golf, sacos de cuero o cámaras.

Fraude de exportación. Después de obtener un préstamo bancario y comprar un vehículo, el propietario lo asegura, lo exporta, luego denuncia a la policía y al asegurador que el vehículo ha sido robado. Los cómplices en el exterior venden el vehículo y envían una parte de las ganancias al propietario original.

Fraude de título. Muchos esquemas de fraude involucran artimañas con títulos de propiedad de autos para obtener ganacias; el propietario puede o no participar. Por ejemplo, se roba un auto y se desmontan sus partes, luego se lo abandona en la calle para que la policía lo encuentre. Después que se cancela el reclamo del seguro, el auto termina en un desarmadero, donde el ladrón lo vuelve a comprar y obtiene el título de salvamento.

El ladrón vuelve a poner las partes desmontadas al auto, después lo lleva a otro estado y cambia el título de salvamento por un título regular. Luego vende el auto a alguien que no sospecha que el auto haya sido robado.

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Artículo de baja prioridad
La lucha contra el robo de autos se ve obstaculizada por la indiferencia pública al delito y al hecho de que muchos de los encargados de imponer el cumplimiento de la ley lo ven como un asunto de baja prioridad.

Aunque el FBI informa que aproximadamente 53 por ciento de los vehículos robados fueron recuperados en 2000, sólo 14 por ciento de dichos robos fueron clarificados por arresto ese año.

Los estudios señalan que sólo una pequeña porción de los arrestados por robo de auto fueron a prisión. Típicamente, pagan una pequeña multa o los dejan en libertad condicional en el primer o segundo delito. Debido a que están llenas, los que van a prisión probablemente no permanecerán allí mucho tiempo.

Algunas personas consideran el robo de autos simplemente como un delito contra la propiedad que no daña a nadie. Pero incluso antes del carjacking, el robo de autos amenazaba con la seguridad de las personas y generaba más delincuencia. Los accidentes que involucran vehículos robados cobran vidas y causan muchas lesiones cada año. Los autos robados generalmente se utilizan para cometer otros delitos, por ejemplo, para transportar drogas o como vehículos para escapar de robos.

Otros calculan que como el seguro paga por los autos robados, nadie sale lastimado económicamente. Pero las personas que compran seguros, pagan la factura por las pérdidas de robos de autos, ya sea que tengan reclamos o no. Los robos dan cuenta de una parte considerable de la prima de cobertura general. Quienes viven en áreas con alto índice de robo pagan más por sus seguros que los que no.

A pesar de algunos hechos desalentadores sobre el robo de autos y las actitudes hacia el mismo, se están realizando avances considerables en la industria del seguro, en el cumplimiento de la ley, los fabricantes de automóviles y otros en un esfuerzo para lograrlo.

El NICB®, creado en 1992 a partir de la fusión del National Automobile Theft Bureau (Oficina Nacional de Robo de Automóviles) y el Insurance Crime Prevention Institute (Instituto para la Prevención de Delitos de Seguro), cuenta con agentes profesionales que investigan los robos denunciados por las compañías de seguro miembros. Los agentes se mantienen especialmente atentos para detectar patrones que puedan indicar que una red de robo organizado está operando. Trabajan junto con las autoridades encargadas de hacer cumplir la ley, para ayudar a que los ladrones sean arrestados y condenados.

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Sistemas de información mejorados
Datos de robos compartidos
La agencia comparte los datos sobre el robo con la Insurance Services Office, que ha juntado los datos de varias fuentes para formar una base de datos de todos los reclamos accesible a los aseguradores. Entre otras cosas, permite detectar autos a los que les han cambiado el VIN para ocultar un robo y si autos de salvamento han sido utilizados con ese propósito.

Las compañías de seguro, los encargados de imponer el cumplimiento de la ley y otros han aunado esfuerzos para luchar contra el robo de autos en algunos estados. El esfuerzo más exitoso ha sido en Michigan, que a mediados de 1980 había tenido el índice más alto de robo de autos del país.

Un comité antirrobos instaló un programa financiado por un cargo de $1 sobre cada póliza de seguro de autos en ese estado. Subvenciones para prevenir el robo de autos, para atrapar ladrones y condenarlos, comenzaron a destinarse para los cuerpos encargados de imponer el cumplimiento de la ley y grupos comunitarios.

Entre 1985, cuando comenzó el programa, y 1991, los robos de autos en Michigan disminuyeron un 16 por ciento, mientras subían un 50 por ciento a nivel nacional. Programas que siguen el modelo del de Michigan se han lanzado en varios estados.

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Un arma importante de la ley federal
Un arma importante en la lucha contra el robo de autos es la ley Anti-Car Theft Act de 1992, que abarca un número de medidas que apuntan a hacer que los autos sean más difíciles de robar y a los ladrones más probables de ser sancionados. La ley se extiende gradualmente a todos los pasajeros de autos y ciertos vehículos para múltiples propósitos y alto riesgo de robo, que requiere que ciertas partes sean marcadas con números de identificación del vehículo para poner freno a la actividad de venta de partes de autos. La ley también (1) requiere que los trabajadores de las tiendas de latonería y pintura comprueben antes de instalar las partes, para asegurarse que no son robadas, y (2) establece un sistema de información de títulos de propiedad, que apunta a dificultarle al ladrón la tarea de robar un auto en un estado y obtener un nuevo título en otro. La pena federal por asalto a mano armada de autos se ha elevado hasta 25 años en prisión, si ocurren lesiones graves y a cadena perpetua si resulta en muerte.

La ley también aumenta las penas para el robo de autos y manejar comercio ilegal de partes de autos robadas; provee subvenciones a los estados para crear comités antirrobos; y requiere que los oficiales de aduanas a establecer el cumplimiento de las leyes que prohíben la exportación de vehículos robados.

Ha habido avances para prevenir el robo de autos al fabricar autos a mayor prueba de robo.


Durante años, los autos fabricados por General Motors Corp. sobresalían por ser fáciles de robar, principalmente por tener columnas de dirección débiles que permitían a los ladrones llegar al mecanismo de arranque rápidamente. GM ha tomado medidas para endurecer estas columnas y fabricar autos más difíciles de robar, mediante un sistema diseñado para frustrar el arranque del auto sin la llave correspondiente. Los índices de robo para algunos de estos autos han disminuido. Otros fabricantes, incluyendo Ford Motor Co., BMW y Mercedes, han instalado sistemas pasivos inmovilizadores similares en algunos o todos sus modelos. En algunos casos, se han informado reducciones dramáticas en los robos.

Posiblemente en parte debido a tales dispositivos antirrobos, los ladrones de algunas áreas parecen haber encontrado una nueva herramienta, los camiones remolques. Los "pícaros" operadores de camiones de remolque se han convertido en un problema particular en Washington, D.C., y en Detroit, donde la policía estima que levantan alrededor del 20 por ciento de todos los autos robados y los venden como chatarra o en partes.

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Dispositivos que retrasan a los ladrones
Más automovilistas, especialmente los que viven en áreas de alto robo, están colocando dispositivos antirrobos en sus autos. Incluyen bloqueos del volante, alarmas, interruptor de apagado (interruptores ocultos que deben activarse para que el auto arranque), dispositivos de rastreo electrónico, abrazaderas blindadas para el volante, bloqueos de neumáticos y grabado del VIN en la ventana y en otras partes del auto.

En general, aunque ninguno de estos dispositivos son a prueba de tontos, todos pueden ser efectivos para retrasar al ladrón y aumentar las posibilidades de que se lo atrape. Los más efectivos son los dispositivos "pasivos", que comienzan a funcionar automáticamente cuando la llave de encendido se desconecta, contrario a los dispositivos "activos", que requieren alguna acción por parte del conductor para activar o desactivar el sistema.

Hay varios pasos simples que usted, el propietario del auto, puede tomar para reducir las posibilidades de que su auto sea robado:

  • Siempre cierre su auto.
  • Estacione dejando las ruedas delanteras bien dobladas hacia la vereda, para hacerles difícil a los ladrones remolcar su auto.
  • Estacione en un lugar bien iluminado.
  • Coloque todos sus paquetes fuera de la vista.
  • Si estaciona en un estacionamiento o garaje comercial, sólo deje la llave de encendido al guarda.
  • Si usted tiene un garaje en su vivienda, cierre el vehículo y el garaje.

Y ésas son algunas formas para disminuir las posibilidades de ser víctima de un carjacking:

  • Evite las áreas oscuras y aisladas. Si alguien está cerca de su auto estacionado, siga caminando.
  • Trabe las puertas y suba las ventanillas.
  • Si una persona sospechosa se acerca a su auto, aléjese.
  • Al conducir, permanezca en el carril cercano al centro, no se quede bloqueado en el carril del borde de la acera.
  • Si otro auto choca su auto o si su neumático está desinflado, mantenga las ventanillas cerradas y espere que llegue la policía, o conduzca lentamente hacia la estación de policía más cercana. Si tiene un teléfono celular o un radio de banda ciudadana, úselo.
  • Si es enfrentado, no se resista.

 


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