Un verdadero fraude de seguro
Por James Q. Wilson 1302 palabras 16 de noviembre 2007
The Wall Street Journal
A21 Inglés
(Copyright (c) 2007, Dow Jones & Company, Inc.)
El huracán Katrina, que azotó nuestra costa sur, se convirtió en el peor desastre natural de la historia estadounidense. Dejó un saldo de 1,800 muertes, más de un millón de personas tuvieron que ser evacuadas, y cuatro quintos de New Orleans quedaron bajo el agua. En sus esfuerzos por recuperarse de este evento, los habitantes le pidieron ayuda a sus compañías de seguro. Se trataron miles de reclamos, pero algunas personas no pudieron recibir cobertura. El problema fue que no contaban con seguro contra inundaciones.
Las pólizas de las compañías de seguro son bastante claras en este aspecto y establecen que los departamentos de seguros, incluyendo los de Mississippi y New Orleans, aprobaron estas reglas. La póliza de propietarios de vivienda emitida por State Farm, por ejemplo, dice que no hay oubertura de daños ocasionados por el agua en caso de inundación, olas, maremoto o tsunami. (Divulgación completa: Por muchos años fui el director de State Farm).
Es bastante clara la razón por la que no se incluyen los daños ocasionados por el agua: casi ninguna compañía de seguro quiere animar a las personas a construir u ocupar edificios que se encuentran en zonas en las que puedan ocurrir ese tipo de daños. En caso de que lo permitan, la compañía puede entrar en bancarrota como consecuencia de las pérdidas que no pueda pagar o tendrá que cobrar una prima tan alta que casi nadie podrá pagar el seguro. Incluso sin cobertura por daños ocasionados por agua, las compañías de seguros le pagaron alrededor de $40 mil millones a las víctimas del Katrina.
Usted puede comprar en las compañías de seguros un endoso deducible por huracán, pero no lo protegerá en caso de inundaciones. Simplemente modifica el monto deducible que usted debe pagar de acuerdo con una póliza normal.
Usted puede obtener un seguro contra inundaciones según una Póliza Nacional de Seguro contra Inundaciones (NFIP) que cubrirá hasta $250,000 en concepto de daños al hogar teniendo en cuenta que la zona de inundación en la que usted vive observe algunos estándares federales. Éstos requieren que los pisos de los edificios se encuentren en un nivel más alto de lo que las inundaciones puedan llegar. En algunas partes de New Orleans, eso significaría que los pisos deberían apoyarse en pilotes a 15 pies sobre el suelo.
En desacuerdo con éstas políticas y reglas, los abogados del juicio y los políticos de Mississippi exigieron que las compañías de seguro paguen las pérdidas ocasionadas por las inundaciones incluso cuando no estén cubiertas por las pólizas. Richard "Dickie" Scruggs, un veterano de juicios de demanda colectiva y el Fiscal General de Mississippi Jim Hood trabajaron conjuntamente para desarrollar una demanda que vedaría de manera restrospectiva la regla de exclusión de inundaciones. (Mr. Scruggs fue una fuente importante de dinero para la campaña del fiscal general Hood.) Al mismo tiempo, el representante Gene Taylor de Mississippi le pidió al Congreso que solicite un pago retroactivo de seguro contra inundaciones. No importa lo que las pólizas de seguro de los propietarios de viviendas establezcan o cómo eran sus coberturas, pedir dinero por lo que no tenían derecho se convirtió en una "buena póliza pública".
Poco tiempo después, el Senador Trent Lott, cuñado de Dickie Scruggs y propietario de una vivienda dañada por el Katrina ubicada en zona ribereña, presentó una demanda contra State Farm. Ya había recibido el pago por parte del NFIP, pero Trent Lott también quería dinero de una compañía de seguros privada. Al año siguiente, tanto un gran jurado de Mississippi como un jurado federal citaron a State Farm en base a los alegatos que sostenían que los empleados de una compañía reguladora privada contaba con información que podía perjudicar a State Farm.
Estas maniobras legales y políticas pueden sorprenderlo. Sin embargo, lo que las compañías de seguros -- no sólo State Farm sino todas -- hicieron después del Katrina no fue otra cosa más que rutina. State Farm envió a la zona afectada a 4,000 ajustadores de reclamos y su personal de apoyo. Muchos de ellos no tenían dónde vivir y casi nada para comer. Algunos tuvieron que quedarse en Birmingham, Jackson, Mobile entre otras ciudades, y se trasladaban a la zona del Katrina todos los días. La compañía construyó dos ciudades con trailers, cada una con cien trailers. GI food o MRE (comidas rápidas), fueron enviadas por camioneros de buena voluntad. Estas casas de emergencia y MRE estuvieron a disposición de las personas, no dos o tres días, sino 10 semanas.
Los ajustadores de reclamos trabajaron 12 horas al día. Se esforzaron por encontrar las viviendas de los titulares de pólizas ya que los carteles de las calles estaban en el suelo y, en otros casos, los propietarios habían abandonado la ciudad. Para que los titulares de pólizas pudieran contar con el dinero rápidamente, se les autorizó a los ajustadores que entregaran $2,500 por concepto de adelanto para cubrir los gastos domésticos adicionales a cualquier persona que contara con una póliza de propietario de vivienda y el pago total se realizaría en los próximos días. Cientos de ajustadores se esforzaron por ejercer su juicio profesional sobre las pérdidas complicadas con el propósito de ayudar a las personas que viven en los lugares cercanos a una zona de guerra.
Como consecuencia de estas acciones, el Fiscal General Hood envió un mensaje en el que afirmaba que los ajustadores no estaban ejerciendo su juicio profesional sino que estaban cometiendo un delito. Uno se pregunta cómo cualquier compañía de seguros contratará y motivará a ajustadores quienes entrarán en el campo laboral en estas difíciles condiciones si los políticos los consideran parte de una organización criminal.
Con el tiempo se restablecieron algunas medidas sensatas. Un juez de distrito de la corte federal respaldó la exclusión de las inundaciones de las pólizas de seguro, un punto de vista que fue confirmado por la Cámara de Apelaciones de Quinta Nominación. Recientemente, la Cámara de Quinta Nominación afirmó que la cobertura no es válida cuando un peligro no incluido (como por ejemplo las inundaciones) y otro cubierto (por ejemplo las tormentas de viento) contribuyen al mismo daño. Un juez del Distrito de Louisiana estuvo de acuerdo en que las pólizas que no han sido emitidas para ofrecer seguro contra inundaciones no tienen obligación de cubrir tal riesgo. State Farm logró un acuerdo con los señores Hood, Scruggs y el Fiscal General Hood dieron por finalizada su investigación. El Senador Lott resolvió su demanda con State Farm.
Sin embargo, el regreso de la sensatez duró poco tiempo. En junio, Scruggs presentó una demanda contra State Farm alegando que ésta realizaba actividades ilegales y el Fiscal General Hood presentó una nueva demanda civil. Se realizó una nueva investigación contradiciendo lo que se había acordado anteriormente con State Farm. Uno se pregunta cómo se sentirán sus ajustadores de reclamos cuando se les dice que no son mejores que los miembros de la mafia.
Considerando lo sucedido, State Farm anunció a comienzos de este año que no venderá más pólizas de propietarios de viviendas en Mississippi. Esta medida no tiene la intención de afectar a las personas de allí sino que los políticos han hecho imposible trabajar de manera ordenada. En respuesta al anuncio, el Fiscal General Hood le exigió al gobernador que le pidiera a State Farm que escribiera nuevas pólizas. El Gobernador Haley Barbour respondió razonablemente que él no cuenta con la autoridad como para decirle a una compañía privada que debe hacer negocios en el estado. Sin lugar a dudas, se realizarán investigaciones del Congreso para evaluar el mercado del seguro, debido a lo que comunicó que la gente estaba haciendo.
Con seguridad, hay cosas que se pueden hacer mejor. Sería muy bueno si el gobierno federal implementara un programa de seguros contra inundaciones basado en edificios construidos según las normas de resistencia contra inundaciones. (Antes de Katrina, el gobierno dijo que estas normas no le servirían a New Orleans porque los diques evitarían inundaciones). Sería útil que se desarrollara un procedimiento arbitrario fuera del sistema judicial para resolver las diferencias entre las compañías de seguros y los titulares de póliza en relación a distintos temas, incluyendo discusiones sobre si la compañía de seguros considera que fue un daño ocasionado por inundación (y por ende no es asegurable), si fue un daño ocasionado por el viento (y por ende asegurable). Las compañías de seguros también pueden mejorar su trabajo en lo que respecta a educar a sus clientes sobre lo que compran.
Incluso, la mayoría de los problemas en Mississippi se hubieran resuelto si los habitantes de Magnolia State hubieran elegido un nuevo fiscal general (en cambio, sacaron de su puesto al comisionado de seguros del estado quien estaba en desacuerdo con el accionar de Hood). En Mississippi, sorprendentemente, el fiscal general tuvo éxito al hacer creer que solucionar los reclamos de seguro es un delito.
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Wilson, quien fue profesor en Harvard, UCLA, y Pepperdine, es el autor con John J. DiIulio, de "American Government" (Houghton Mifflin, 10ma ed., 2005).
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